Curiosidades y origen del pan con tomate

Restregar un pedazo de tomate sobre una rebanada de pan es un gesto bastante simple y se le pudo haber ocurrido a cualquiera. Sin embargo, aunque son muchos los que quieren apropiarse de su autoría, fueron los catalanes quienes inventaron este plato tan delicioso como simple. En la entrada de hoy vamos a hablar del origen de esta receta y os mostraremos algunas anécdotas curiosas.

Una receta campesina

El pan con tomate nunca ha sido una receta gourmet. En sus orígenes, los campesinos lo comían en la merienda para aguantar el hambre hasta la cena, sobre todo cuando se acercaban las épocas estivales. Debido a que las casas de campo elaboraban el pan una vez a la semana, todo parece indicar que el pà amb tomaquet surgió para humedecer el pan seco y volverlo más tierno.

Seña de identidad

Los catalanes crearon esta receta hace algo más de dos siglos y tan orgullosos están de ella que en la actualidad el pà amb tomaquet es toda una seña de identidad de su cultura. La primera referencia escrita que tenemos data de 1884 y corresponde a un texto de Pompeu Gener, en el que se narran las bondades de este exquisito bocado que solo tiene 4 ingredientes. En la actualidad, el pan con tomate goza de una gran popularidad en toda la península y podemos disfrutarlo fuera de Cataluña sin perder un ápice de su sabor tradicional.

¿El secreto? Los mejores ingredientes

Para tener éxito en esta receta vamos a necesitar ingredientes de gran calidad. Utiliza un aceite de oliva virgen extra y tomates carnosos y maduros, que estén en su punto óptimo de dulzor. Mención aparte merece el pan, que puede ser de pueblo, payés, hogaza, rosca… pero es indispensable que se elabore de manera tradicional, utilizando masa madre. Los mejores casi siempre son los que se encuentran en los ambientes rurales. No sirve el pan precocido ni el de molde o similares. Y finalmente, la sal, que puedes omitir si vas a añadir anchoas o jamón ibérico a la rebanada.

Tomate restregado

Fuera de Cataluña podemos encontrar esta receta confeccionada con pan triturado, troceado o en rodajas. Sin embargo, una de las particularidades del plato es que se elabora con tomate restregado justo en el momento de servir. Este es el motivo por el cuál, para ahorrar tiempo, es frecuente encontrar las otras versiones en los bares.

Un plato aparentemente sencillo

Las recetas más sencillas a veces también son las más complejas. Aunque cualquiera puede preparar este plato, son pocos los que consiguen una textura crujiente donde a cada mordisco nos invadan los sabores ácidos y dulzones del tomate. Y todo esto amenizado con un toque frutal procedente del aceite de oliva y el contrapunto que proporciona la sal.

El resultado es simplemente espectacular, aunque requiera bastante práctica. Si quieres disfrutar del auténtico pan con tomate en San Sebastián, no dudes en pasarte por nuestra cafetería, donde podrás acompañarlo con un café, zumo o la bebida que prefieras. ¡Te esperamos!